La industria de telecomunicaciones reune a operadores móviles y fijos, empresas de infraestructura pasiva —torres y redes de fibra óptica—, operadores mayoristas que arriendan capacidad de red, televisión de pago y los servicios de conectividad empresarial y centros de datos que se apoyan sobre esas redes.
A diciembre de 2025 Chile registraba 9.698.786 conexiones 5G, y la fibra óptica alcanzaba el 84% de las conexiones fijas del país, con un 68,8% de los hogares conectados a internet fija. El consumo sigue escalando: 675,6 GB mensuales por conexión fija y 28,6 GB por conexión móvil.
En enero de 2026 las conexiones 5G superaron los 10 millones, cerca del 45% del mercado móvil, tras crecer 62,3% en doce meses. En sentido inverso, los servicios heredados se contraen —la telefonía fija cayó 15,1% y la televisión de pago 9,6% en doce meses—, y esa doble dinámica reordena la demanda hacia ingeniería de redes, automatización de operaciones, ciberseguridad y explotación de datos, más que hacia la operación tradicional.