El sector energía cubre la cadena completa de la electricidad —generación, transmisión, distribución y, cada vez más, almacenamiento— junto con los combustibles líquidos y el gas natural. Reúne generadoras, transmisoras, distribuidoras, desarrolladores de proyectos y contratistas EPC, con la generación solar concentrada en Antofagasta y Atacama, la eólica repartida entre el norte y el sur, y la hidroeléctrica en el centro-sur.
A diciembre de 2025 el Sistema Eléctrico Nacional operaba con 36.390 MW de capacidad instalada, de los cuales el 68,5% corresponde a tecnologías renovables, y la generación renovable alcanzó el 72% del total mensual. La expansión sigue en marcha: 10.904 MW en construcción, un 97,3% de origen renovable, y más de 14.000 MW adicionales en evaluación ambiental.
El almacenamiento es el frente que más rápido está cambiando el mapa de perfiles: 1.896 MW en operación y otros 6.902 MW en construcción, en su mayoría sistemas de baterías asociados a plantas solares. El cuello de botella dejó de ser el capital y pasó a ser la gente: el BID y el Ministerio de Energía estiman que Chile necesitará entre 12.000 y más de 27.000 nuevos trabajadores en el sector durante la próxima década.